“Toy” y “This is America” o sobre la violencia de las gallinas

A pesar de ir algo tarde, me gustaría poner juntas dos canciones que quizá no se deberían yuxtaponer, pero que si lo hacemos obtenemos un diálogo interesante.

Por un lado tenemos la canción que ha ganado Eurovisión este año “Toy” de Netta, en el otro tenemos “This is America” de Childish Gambino.

Siendo un completo ignorante, quizá este análisis sea pretencioso, y por eso me limitaré a analizar los mensajes asociados a ambas canciones y a sus videoclips, bueno, al videoclip de “This is America” ya que en el otro caso poco le podemos sacar.

Decir que “Toy” es un mensaje contra el bullying, como he escuchado a algunos, quizá sea erróneo, yo no interpreto la canción de esta manera. La canción va dirigida a la mujer y el mensaje es el de que no debe importarte lo que digan de ti, tu eres bella por ti misma, los cánones de belleza… todo este mensaje que ya conocemos:

“Wonder Woman don’t you ever forget
You’re divine and he’s about to regret”

Lo importante es que el mensaje de esta canción es irrelevante, está hecha para bailar, disfrutar, es una canción de fiesta.

Dicho esto, vayamos a Gambino. Por suerte, el destino (nótese la paradoja) quiso que estas dos canciones estallaran en popularidad a la vez. Esta canción contiene un simbolismo con una fuerza estremecedora, en ella nos muestra como el entretenimiento superfluo nos oculta la violenta realidad del fondo.

We just wanna party (yeah)
Party just for you (yeah)
We just want the money (yeah)
Money just for you (you)
I know you wanna party (yeah)
Party just for me (yeah)
Girl, you got me dancin’ (yeah, girl, you got me dancin’)
Dance and shake the frame (you)

[gunshot]

This is America

Don’t catch you slippin’ up

Y siguen bailando sin importar el caos, la lucha y la violencia que sucede a sus espaldas. Esta violencia creciente me recuerda a “Synecdoche, New York”, obra maestra de Charlie Kaufman y en la que esto también sucede, lo único que en este caso lo que impide al protagonista apreciarla es su propio delirio creador.

El final es tremendo. Imita un arma después de la referencia a Gucci Gang, y todo el mundo se aleja corriendo. Silencio. Canta encima de un coche abandonado. La cámara se aleja y sale él corriendo delante de la multitud. El silencio es por las víctimas de Parkland y los coches por los disturbios de Rodney King. Ahora corre, dejando de ignorar la violencia o incluso de llevarla a cabo, la sufre. Y la sufre después de haberse callado y vuelto a cantar, pero esta vez no para la fiesta, corre porque ya no está durmiendo y si dejas de “just wanna party”, eres un problema.

El motivo de este artículo, después de haberse trasladado hoy la embajada de EE. UU. a Jerusalén, con 55 Palestinos muertos y mas de 770 setenta heridos, es el de traducir las palabras de Netta después de ganar: “See you in Jerusalem”, ignorando completamente el sufrimiento ajeno, dando circo para hacer invisible la tragedia.

Y creo que se merecen estar juntas estas canciones ya que la primera es justamente todo lo que critica la segunda. A parte de dirigirse a la masa se dirige a los creadores y les pone encima la carga de contribuir con su mensaje al mantenimiento de la distracción. Ahora podríamos ir a Zizek y contestar que lo que el propio Gambino está haciendo es transgresivo, pero transgresivo de una manera que lo único que hace es ”get dusty the balls of those in power” ya que “the point is to cut the balls” (tal y como lo pondría Zizek), sin verdadero potencial revolucionario.

Dicho esto, creo que lo que ha hecho Gambino es potent y aunque sea porque pone de relieve que el “¡Goza!” como imperativo ético, degenera y oculta la violencia necesaria para que las cosas se mantengan igual.

Aún y así, la paradoja está en que después de haberse visto más de 110 millones de veces, “This is America” es en sí misma distracción. La crítica no hace tambalear nada, hace tiempo que ha sido engullida por el propio “frame” como lo llama él. Es el punto de irreverencia y de saltarse la norma que contribuye en sí misma a que la norma persista. En este sentido podríamos decir que se trata de interpasividad, me explico, es una acción (escuchar la canción y recomendarla como elemento subversivo) que nos releva de llevar a cabo cualquier tipo de acción realmente subversiva. Aquí debo agradecer a Marc por incitar a esta reflexión más profunda.

Ejemplos de esto también podríamos encontrar en el Viñarock, festival anti-sistema financiado por el sistema y que da barra libre a una mínima transgresión de la norma durante tres días que permite que el resto del año estemos tranquilitos. Otro ejemplo, que me ha puesto muy acertadamente mi amigo Sergio Corcuera sería el del capítulo 2 de la primera temporada de “Black Mirror”, en el que un chico acaba revelándose contra el sistema y acaba trabajando con el sistema haciendo vídeos de crítica; en este caso la paradoja es todavía mayor ya que incluso la crítica de que toda crítica se encuentra del sistema está dentro del sistema.

Dicho esto, la verdadera acción revolucionaria es la que propone Bartleby con su “I would prefer not to”. En “This is America”, Gambino debería haber sido elevado a un pedestal al imitar la pistola con las manos, un pedestal de 110 millones de visualizaciones; en cambio el miedo y la persecución deberían venir dadas por el silencio, interpretando como apología de la inacción.

Posiblemente no haya escrito nada coherente, pero tampoco he disfrutado escribiendo, y esta es mi victoria.

 Escrito esto, no puedo quedarme dentro lo difícil que ha sido escuchar “Toy”, menuda mierda de canción.